En JULIO



    En otras ocasiones estaríamos con ganas de empezar las vacaciones, pero las circunstancias mandan  y resulta que este mes pretende ser el del resurgimiento, o cuanto menos el del tanteo.
    Con mucha prudencia, vamos a comenzar las clases en le gimnasio CTD Noreña; con todos los protocolos de seguridad que nos dictan las normativas vigentes (disminución de practicantes, reducción de horarios, distancias de seguridad, sin contacto, etc) más las del uso común, ya que debemos priorizar la protección de nuestros compañeros de nuestras familias y como no, la nuestra propia. Empezaremos los lunes de 20:30 a 21:30, y los martes de 21:30 a 22:30. Para los compañeros que no puedan asistir, al ser muy pequeño el número de personas que podrán asistir, se grabarán las clases con el fin de poder emitirlas para que nadie se quede atrás en la práctica.



    Y también va a comenzar la actividad de nuestra asociación nacional Aetaiki Aikikai de España, ya que la Comisión de Enseñanza organiza un curso Online de Formación Docente que se desarrollará en formato videoconferencia el primer fin de semana de julio, los días 4 y 5.

En JUNIO 2O2O

    Van pasando los días, y los meses. Deberíamos estar cada vez un poco más cerca de alguna parte, pero los deportes de contacto están en un limbo de expectativa en la que nadie se atreve a regular un protocolo, dada su naturaleza, hasta que se pueda asegurar una práctica más segura posible. Tememos que será cuando los niveles de transmisión en la población estén por debajo de mínimos.
    Seguimos deseando llegar a una normalidad cuanto antes, pero no será la de antes. Nos vamos adaptando y los entrenamientos, que al principio nos parecían un poco surrealistas, entre video-reuniones (Zoom) y directos (YouTube) al alejarnos totalmente de nuestro estadio de confort, se van haciendo ahora rutina; y vamos descubriendo, en comunión con todos nuestros compañeros, nuevas posibilidades que nunca al rincipio habíamos pensado que existirían, por lo que en cada clase vuelven a aparecer como cuando comenzábamos en esto, junto con un cosquilleo en la barriga que nos delata el nerviosismo, el entusiasmo ante las sorpresas que nos aguardan, junto con las ganas de seguir aprendiendo.




    A la espera que el movimiento de desescalada nos arrastre y arranquemos con nuestra peculiar normalidad seguimos entrenando juntos, pero cada día a una distancia un poco menor.