CLAUDE P. en GIJÓN

   He tenido que retrasar un poco la entrada hasta recuperar el fallido sistema digital. No por ello voy a alabar a las épocas analógicas, sino porque hasta los dígitos, los dedos (de las manos), sufrieron con la didáctica desarrollada por el maestro. ¿Con qué ejercicios?, os preguntareis, no sin motivo. Pues haber venido, afirmaré yo también con razón. No será por que no avisamos. Comentaros que, y supongo que nos pasaría a todos los privilegiados allí presentes, llegamos al final con muchas ganas de descansar -unos más que otros- para asimilar lo aprendido y recuperar al magullado cuerpo, pero con ganas de seguir disfrutando. Tras tantas horas seguidas, en las que se disfruta tanto aprendiendo, descubriendo detalles nuevos y terminar simplemente tratando de sobrevivir a la interrelación con los demás, que el cerebro debe de entrar en un bucle de cansancio y satisfacción de la que le debe de costar desprenderse.
AikiAstures más algunos empotrados que aspiran a serlo.
Nada más fácil, simplemente: ¡pagad la cuota, gañanes! 
   Pero vasta de filosofar. El resumen es que hay vivirlo con todo el cuerpo, hay que involucrarse con todos los sentidos alerta. Como resumen diría unas palabras que pronunció el maestro Claude y que definen muy bien el sentido del trabajo para los altos grados, y que no es otro que "hay que repetir mucho lo más sencillo". Si alguien vino buscando grandes alardes y prodigios técnicos espectaculares seguro que se marchó decepcionado; pero si lo que buscaba era darle sentido a los gestos cotidianos, dentro del marco de un nivel técnico estratosférico, este fue el sitio.
                                                                       
   Y si ahora tenéis remordimientos por no haber venido, ya no podemos hacer nada. Sólo os llegará de segunda mano, en el mejor de los casos, las lecciones que allí se expusieron. Pero para que no digáis que somos malos, y, si queréis estar en el recuerdo de la foto de grupo, aún os podéis apuntar, pues todavía están a punto de hacerla. Daros prisa, arreglaros rápido, poneros en el lugar que os hemos dejado libre y estad atentos, sonreíd, ¡Quietos!, que en nada saltará el flash.




6 comentarios:

Juan dijo...

Extraordinario curso. La combinación de técnica exquisita y sencillez demuestra lo grande que es el Maestro.
Un lujo.

Ele dijo...

jajja que simpatica la segunda foto

Aikiastur dijo...

Se te saluda Ele, un placer. El momento es bueno, aunque tuve que retocarla mucho para crear el hueco y quitarle mucha calidad. También pierde mucho con el enmarcado a mano, reconozco que carezco de tu maestría... pero voy aprendiendo.

Rober dijo...

Jajajaja, muy buena la foto. In fragant!…algunos atusandose la cabellera, Andrés buscando la cartera, otros apretandose el refajo, tremendo…y Tista en plan ninja, despareció, para que cualquiera ocupe su lugar, que se me antoja del todo imposible.

En fin, como no es lo mismo vivirlo que contarlo, allá tuvimos el privilegio de compartir 8 horas de Aikido con Claude Sensei.
Un trabajo clásico del Maestro, en el mas profundo y amplio sentido de la palabra, para ayudarnos a descubrir el centro, a base de propuestas básicas, insistiendo en un “c’est la même chose”…Revelador. No puedo hablar de insuperable, porque Claude rompe esquemas en cada ocasión. Gracias, Maestro.

Y gracias a todos por conseguir, un año mas, sacar el Curso adelante, en especial a los recien titulados “Tecnicos superiores en montaje de tatami” ;-)

R

Tista dijo...

La verdad es que yo no salgo porque no estaba... bueno, si estaba, pero sacando la foto, los vi a todos con la guardia tan abierta que no me pude reprimir, a traición y sin avisar. A lo samurai. Espero que de esta no me deporten los jefes a algún "gulás".
Pero bueno, lo importante fue el curso, el buen ambiente de trabajo y la camaradería que se respiró en todo momento. Agradecer especialmente, y una vez más, el esfuerzo de Claude, por si no lo sabéis, viniendo en coche desde Madrid (huelga de Iberia) y a David, por facilitarnos mucho las cosas al ofrecerse a traérnoslo.

Como dice Rober y el fulano ese que escribe las entradas del blog, de estas cosas no se puede hablar, no hay palabras capaces de transmitir tales sensaciones.

Andrés dijo...

La verdad que tener a Claude por estos lares es todo un privilegio.Por cierto, esa foto in fraganti no tiene precio.Hay que tener cuidadín con los paparazzi están por todas partes