ROBERTO EN VALLADOLID

   Pudo ser un curso muy duro, uno se ponía el keikogi y ya estaba sudando. Mucho calor. Pero Roberto supo dosificar los esfuerzos, para completar las cuatro horas seguidas del sábado y llegar con buen tono hasta el final. Cansados pero vivos. Ya tenemos más detalles técnicos (sobretodo en kokyunage e iriminage) para ir asimilándolos durante las siguientes semanas de entrenamiento y subir nuestro personal listón técnico. 

4 comentarios:

Andrés dijo...

Sin duda alguna un curso magistral de Roberto Sánchez,cuatro horas intensas de aikido en estado puro.

mario dijo...

El iriminage fuí muy interesante para mi porque es muy diferente a como creía que tenía que hacerse o como yo lo había entendido aunque como siempre no fío mucho de "mis entendimientos" pues se me escapan muchos matices (me suelo dar cuenta cuando observó lo que vió tista) sin embargo el kokyunage es algo que me supera porque no entiendo el gesto, no se ni como empezar, en fin uno se mete el movimiento en la cabeza y lo intenta hacer pero es que en el kokyu no se cual es el movimiento como para pararme a mirar en sensaciones.
También me gustó mucho los ukemis, un trabajo disinto que nunca había visto, el de "caerse para atrás", te desorientas, falta confianza, etc,..
Me encantó la clase, aunque sigo vivo de casualidad, acabé muerto.

Tista dijo...

Hola y salud. Por alusiones. A todos se nos escapan matices. Solemos descubrir las necesidades que vamos buscando (es todo muy subjetivo), es como la parábola de los ciegos y el elefante. Lo interesante es compartir las experiencias para ver la totalidad.
En fin... todo esto es la teoría.

Rober dijo...

En la última entrevista que hemos colgado en elblog, el Maestro Tamura habla sobre este tema de la globalidad y de otros temas muy muy importantes